¿Por qué España se está quedando sin profesores de Matemáticas?

En este artículo se analiza el hecho de que cada vez más matemáticos son solicitados por empresas de todo tipo en las que cobran mucho más que de docentes lo que hace que la mayoría de los nuevos profesores de Matemáticas no tengan el grado en Matemáticas.

https://www.elmundo.es/papel/futuro/2018/09/20/5ba1369022601de4198b4595.html

4 respuestas a «¿Por qué España se está quedando sin profesores de Matemáticas?»

  1. Este es un claro ejemplo de como, una vez más, se demuestra que la docencia esta muy poco valorada social y económicamente. Todos estamos de acuerdo en que todo tipo de empleos son dignos y nos debe gustar nuestro trabajo. Sin embargo, muy pocas personas con un grado universitario de gran complejidad (matemáticas o física por ejemplo como dice el artículo) se plantean presentarse a unas oposiciones. Y en mi opinión, si la docencia no es vocacional, mejor. Me da mucha pena que, como apoya el artículo, algunos de estos profesionales se plantearan ser profesores pero debido a la complejidad de las oposiciones (y sea dicho ya de paso, la escasa relación del contenido del examen con su carrera, cosa que no tiene mucho sentido) y la baja compensación económica (algo que sin duda a día de hoy echa mucho para atrás), hayan renunciado a dedicarse a la educación. Aunque un poco extenso para mi gusto, sin duda sirve para reflexionar sobre qué estamos haciendo mal si ya no nos preocupa quien enseña a los que, dentro de poco, seremos el futuro. (Celia)

  2. Por un lado me parece correcto que un individuo que de verdad no ame la profesión de profesor decida no hacerse cargo de la educación de futuras generaciones, pero por otro lado, que dedicarse a la enseñanza termine siendo la ultima de las opciones dentro del mundo laboral matemático, va a hacer que el sistema educativo empeore notoriamente.
    No hay que echarle la culpa a la persona que tras 4 o más años de dura carrera decide escoger la opción que más beneficios le aporta, porque en un mundo capitalista donde lo que más importa es el dinero y el prestigio de la empresa en la que trabajas, es lógico que el individuo se decante por ser matemático de una empresa importante en la que va a ganar un buen sueldo. El problema lo tiene el sistema, que desprestigia la profesión de profesor aun siendo esta una de las más importantes, porque el futuro de una sociedad está en la educación, y si a un profesor no se le ofrecen ni medios ni beneficios notorios por su trabajo, nadie va a querer hacerse cargo de un trabajo que requiere de tanto compromiso y sobre todo responsabilidad como es este, y van a preferir otras profesiones que si le aportan esos beneficios y comodidades.
    Como conclusión he de decir que cada uno debería valorar sus opciones y sobre todo elegir su oficio, no en función del sueldo o la comodidad, sino con la intención de intentar contribuir para crear un mundo mejor, y una vez elegido, teniendo en cuenta factores como que le gusta hacer o que se le da bien, uno tiene que se capaz de hacerse responsable del papel que desempeña en la sociedad y realizar su oficio con toda la pasión posible. (Miguel)

  3. Tras leer el artículo, la principal pregunta que me he hecho es: ¿Dónde vamos a acabar nosotros? Si de toda la gente que termina la carrera de matemáticas una minúscula parte se decanta voluntariamente o no a dar clases de matemáticas tenemos un problema. O no es una profesión atractiva para esa gente (cosa que dudo porque si tu haces el trabajo de tus sueños, no lo verías como un trabajo), o no tiene unos beneficios garantizados. Este problema viene desde muy lejos porque los tiempos cambian y el método de enseñanza que vivieron nuestros padres (es el mismo que el que tenemos ahora) no ha evolucionado, mientras que la sociedad sí lo ha hecho y no se ajusta a las necesidades actuales. Si añadimos a esto que muchos de los matemáticos se deciden por hacer otros trabajos no ayuda. Otro gran problema es que no se va a solucionar dentro de poco ya que nos llevamos quejando del sistema educativo desde hace mucho y no se producen cambios. (Iván)

  4. Estoy totalmente de acuerdo con todo lo dicho anteriormente por mis compañeros. Por un lado me parece bien que alguien al que no le llame la atención la docencia decida no meterse a ella. Pero también es cierto que muchas de las personas que acaban sus carreras, deciden meterse a la enseñanaza no por vocación sino, como último recurso ya que necesitan ingresos para subsistir. El problema de todo esto es: si estos matemáticos y físicos no quieren impartir clases a bachillerato ¿que educación podemos esperar recibir? si algunos de los docentes eligieron esta profesión como último recurso no podemos esperar que vayan a las clases con ganas de transmitirnos esos conocimiento. Y si alguien que no tiene ganas de ser profesor ¿podemos esperar una buena enseñanza? ¿estaremos nosotros preparados para presentarnos a oposiciones o a ese tipo de pruebas que exigen ese conocimiento? ¿acabaremos nosotros siendo docentes? En definitiva, creo que los profesores deberían dedicarse a ello porque de verdad quieran educar a todas esas generaciones que vienen detrás de ellos. (Lucía)

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