El Quijote y sus números

El cálculo mental que hace Sancho llegando al final de la segunda parte del libro, es sólo un ejemplo de cómo Cervantes completaba sus personajes con los más ínfimos detalles.
Se sabe que Albert Einstein leía El Quijote. Era la novela que llevaba en sus viajes y siempre la tenía en su mesilla de noche. Sentía verdadera atracción por el personaje cervantino; un hidalgo manchego para el cual la caballería era “una ciencia que encierra en sí todas o las más ciencias del mundo lo que le llevaba enfrentarse a los molinos del mundo académico de su época. «Ahora también yo soy un miembro oficial del gremio de las putas», escribió en una carta, tras conseguir su puesto de profesor en la Universidad de Zúrich.


Seguro que Einstein analizaba los episodios de la novela desde las abstracciones que nos proponen las leyes de la Física. Es posible también que disfrutase con la manera rústica de hacer operaciones aritméticas que tenía Sancho Panza.El cálculo mental que hace Sancho casi al final de la segunda parte del libro nos demuestra que Cervantes era un autor que completaba sus personajes con los más ínfimos detalles. En este caso, don Quijote propone a su escudero que ponga precio a cada azote que va a recibir. Sancho contesta que “a cuartillo”, es decir, cuarta parte del real por cada azote. Echando cuentas, Sancho asegura que no se llevará menos de tres mil trescientos cuartillos. De seguido, expone su cálculo mental, separando millares de centenas, los tres mil de los trescientos para luego ponerse a hacer mitades y medias mitades; resultando un juego numérico:(3.300: 4) = (3.000 + 300) : 4 = 3.000: 4 + 300 : 4 = 750 + 75 = 825“Son por todos ochocientos y veinticinco reales”, replica Sancho, con ganas de llegar con el dinero a su casa “rico y contento, aunque bien azotado.

Aquí os dejo el foro de donde he sacado la información:

https://elpais.com/elpais/2019/02/12/ciencia/1549963170_648562.html

Ricardo – 1º de Bachillerato

Una respuesta a «El Quijote y sus números»

  1. Aunque no me haya leido El Quijote al completo, no esperaba menos de un célebre escritor como lo fue Miguel de Cervantes, añadiendo pequeños detalles matemáticos a su obra que la dotan de una riqueza desmesurada, pero si he de decir que me sorprendió el hecho de que a Einstein le gustara la obra hasta el punto de vivir abrazado a ella. Tampoco sabía con exactitud las referencias matemáticas que había en ella, y es interesante ver como, con la intención de infravalorar aún más a las novelas de caballería y a los caballeros idealizados mediante el personaje del hidalgo, Cervantes parece atribuir todos los conocimientos matemáticos a Sancho Panza, lo que dota al personaje secundario de un interés mayor y desvirtua aun más al protagonista. (Miguel)

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